Del tiradero al segundo parque más grande de la CDMX
Antes de 2017, el predio donde hoy está Parque La Mexicana fue durante años un tiradero de cascajo. La transformación a parque público de 28 hectáreas convirtió a un pasivo ambiental en el segundo parque urbano más grande de la Ciudad de México.

El terreno donde hoy se encuentra Parque La Mexicana fue durante años un tiradero clandestino de cascajo y residuos de construcción de Santa Fe, según Wikipedia y la cobertura del proceso publicada por la revista Obras de Expansión. La zona —al poniente de la ciudad, sobre el corredor financiero— se había desarrollado urbanísticamente en los años noventa sin un plan de áreas verdes proporcional a su densidad.
El proyecto del parque enfrentó cinco años de disputa entre desarrolladores, gobierno y vecinos antes de su apertura, según El Universal. Las negociaciones se centraron en la compatibilidad entre densidad construida y espacio público abierto, un tema permanente en el modelo urbano de Santa Fe.
El parque se inauguró el 24 de noviembre de 2017 con 28 hectáreas reforestadas, regeneradas hidrológicamente y abiertas al público. Es —según la descripción oficial— el segundo parque urbano más grande de la capital, después del Bosque de Chapultepec.
El proceso de regeneración incluyó retiro completo del cascajo, importación de tierra agrícola, reforestación con especies nativas, instalación de humedales artificiales para filtración del agua de lluvia y construcción de infraestructura para visitantes (andadores, juegos, restaurantes, baños). El resultado convirtió un pasivo ambiental en activo público, un caso citado en la literatura de regeneración urbana mexicana.

